7 Razones por las que nos despertamos a la misma hora todas las noches…

Todos sabemos que dormir es importante para nuestra salud, pero solo porque te despiertes un par de veces durante la noche no significa necesariamente que tengas un problema. Sin embargo, si te encuentras dando vueltas hasta altas horas de la madrugada, eso puede ser una señal de que algo externo está perturbando tu ciclo de sueño.

Hemos evolucionado para darnos cuenta de que somos presa fácil cuando estamos dormidos, por lo que la mayoría de nosotros nos levantamos durante la noche algunas veces. Sin embargo, si sientes que no puedes conciliar el sueño de ningún modo y de manera reiterada, revisa los siguientes síntomas que podrían estar impidiendo que duermas…

1-Temperatura inadecuada

Si bien el clima veraniego es perfecto para un viaje a la playa, no es ideal para una buena noche de descanso. Las altas temperaturas y la humedad pueden ser las culpables de tus momentos de “insomnio medio”. La National Sleep Foundation informa que una habitación caliente puede dificultar que permanezcas dormido; entre 15 y 19 grados centígrados se considera la temperatura ambiente óptima para conciliar el sueño, pero si no tienes (o no quieres) encender el aire acondicionado, existen algunas soluciones ecológicas, como ventiladores de pared y mantener las persianas abiertas durante el día para mantener la habitación fresca. Si el calor sigue siendo un problema, intenta darte una ducha de agua fría antes de acostarte, usar pijamas livianos (o nada) o incluso usar toallitas húmedas para la cabeza.

2-El baño te llama

Acudir al baño durante la noche es normal. La “nocturia” puede ser causada por una serie de razones inocentes, que incluyen beber demasiado líquido antes de acostarse, tomar una taza de café o irse a dormir algo achispado. También puede ser un síntoma de una infección del tracto urinario o de la vejiga, por lo que si el dolor acompaña a tu ida al baño es importante que lo revise un médico. Si ninguna de estas razones te parece correcta, la necesidad de orinar también podría ser una señal de que el equilibrio electrolítico de tu cuerpo está desactivado. Para corregir esto, recomiendan beber un poco de agua con sal marina sin procesar antes de ir a dormir.

3-El estrés

¿Tu mente no para de hacerte recordar tus mayores pesares? ¿Las preocupaciones sobre tu trabajo o relación te mantienen despierto por la noche? ¿No eres capaz de dormir varias horas seguidas sin despertarte de golpe? Según la National Sleep Foundation, el estrés y la ansiedad son las principales causas del insomnio, ya que causan hiper-excitación, alterando el equilibrio entre el sueño y la vigilia. Meditar de vez en cuando y tomarse algo de tiempo para relajarse antes de dormir puede ayudar significativamente; para tranquilizar tu mente antes de acostarte, intenta limitar tus interacciones con dispositivos electrónicos y haz que la habitación sea lo más acogedora posible. Establece una rutina relajante y te dormirás en un santiamén.

4-El alcohol

Un vaso de leche tibia antes de ir a la cama puede hacer que te dé sueño, y un cóctel o dos pueden ser incluso más efectivos. Mientras dormimos más rápido y mejor después de disfrutar de un vaso de vino, la forma en que nuestro cuerpo metaboliza el alcohol puede alterar nuestro ciclo de sueño, dejándonos cansados por la mañana. El alcohol no solo es diurético, sino que a medida que el licor comienza a desaparecer, el sueño profundo puede convertirse en sueño REM y es más fácil despertar a mitad de la noche. Trata de eliminar el consumo de alcohol a las primeras horas de la noche para evitar problemas nocturnos; nadie quiere despertarse con resaca.

5-Un colchón en mal estado

Si tu sueño se ve perturbado por molestias y dolores constantes, el colchón podría ser el culpable. Recuerda que necesitas cambiarlo cada ocho o diez años, y para encontrar el correcto, acuéstate sobre la espalda y busca un espacio entre un columna vertebral y el colchón. Si existe, el colchón es demasiado duro, y si no puedes sacar los dedos con facilidad, es demasiado suave. Para una solución rápida, tómate algún antiinflamatorio, como ibuprofeno, antes acostarte hasta que tengas tiempo de reemplazar ese futón lleno de bultos.

6-Problemas para respirar

Si bien los ronquidos son más comunes en los hombres que las mujeres, la congestión, el frío, las alergias y el alcohol pueden aumentar las posibilidades de “aserrar troncos”. Los ronquidos intensos también pueden ser un signo de un trastorno grave del sueño, y no deben ignorarse. La apnea obstructiva del sueño hace que las personas dejen de respirar temporalmente mientras duermen. Si te despiertas constantemente con el sonido de tus propios ronquidos, si te sientes cansado con frecuencia durante el día, o si los ronquidos van acompañados de un sonido jadeante o sofocante, quizás debas ir al médico. De lo contrario, la situación no mejorará.

7-Dormir en la posición incorrecta

El simple hecho de adoptar una postura errática a la hora de dormir puede desembocar en dolores de cabeza, fatiga crónica, dolor de cuello y espalda, e incluso ardor de estómago. Comer mucho durante la noche también impide conciliar el sueño, por lo que los médicos sugieren dormir sobre el lado izquierdo para mejorar la digestión en la medida de lo posible. Si duermes boca arriba, recuerda colocar una almohada debajo de las rodillas para aliviar la presión en la espalda; si duermes de costado, coloca una almohada debajo de la axila y otra entre las piernas para equilibrar la postura del cuerpo y mantener la columna alineada; por último, si duermes boca abajo, usa una almohada delgada, o no la uses.

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